Acapulco Cliffs
Saltar al mar desde lo alto de un precipicio tiene su peligro. Hay que saber cuándo lanzarse, cómo situar las extremidades y de qué manera aterrizar en el agua, siempre lo más recto que puedas. Cuanto más veces lo consigas, más monedas recibirás y más horas pasarás saltando, hasta que se ponga el sol o llegue la misma noche.
Para subir a un trampolín hay que tener valor. Pero para lanzarse desde el mismo, hay que tenerlo mucho más. Ya sabéis cómo funciona, das unos saltitos para coger impulso y cuando consideras que ya lo tienes, ¡directo al agua desde una altura más que considerable!. El saltador puede ser amateur o un profesional participando en eventos olímpicos. En ese caso no se trata únicamente de saltar, también de realizar un puñado de piruetas en el aire y procurar aterrizar en el agua recto, por aquello de obtener una puntuación alta. En tercer caso tenemos a la señora que visita la piscina los domingos y se lanza torpemente. Todos ellos tienen su lugar de honor en estos juegos de trampolín, donde te animamos a que saltes y te mojes, sin tener que saltar ni empaparse. ¿No es gracioso?. Basta con que lo hagas a través de una pantalla, usando tus dedos y reposando el trasero en una silla. Incluso tienes una versión suicida de tal práctica en la que saltas desde el balcón. ¿No son emocionantes los juegos de trampolín?. ¡Mucho!.